Kit flyboard:
El Kit de Flyboard incluye todo lo necesario para usar el Flyboard para principiantes y para gente que quiere a un amigo que controle el gas desde la moto de agua. La instalación inicial requiere unos 30min. Después de esta y gracias a nuestro sistema de conexión rápida podrás cambiar de moto de agua a Flyboard y viceversa, en menos de 30 segundos.
Incluye:
- Flyboard
- Fijaciones
- Manetas
- Manguera de agua con conectores
- Kit de herramientas
- Flyboard
- Fijaciones
- Manetas
- Manguera de agua con conectores
- Kit de herramientas
Precio: 4.300€ + envío + IVA.
Kit adicional:
Este Kit es opcional, y se debería incluir en el Flyboard Kit, ya que te permite controlar por ti mismo la moto de agua.
Incluye:
- Kit de gas para el Flyboard
- Interruptor de "Start/Stop"
- Interruptor de "hombre al agua"
- 12 metros de cabe digital coaxial
- Interfaz electrónica del gas
- Kit de gas para el Flyboard
- Interruptor de "Start/Stop"
- Interruptor de "hombre al agua"
- 12 metros de cabe digital coaxial
- Interfaz electrónica del gas
Precio: 1.150€ + envío + IVA.
Adaptador turbina jet-ski
Se necesita un adaptador para poder conectar el Flyboard a que moto de agua. Este adaptador varía según el modelo y la marca de tu moto de agua
Precios varian entre los 250 y 500€ + envío + IVA.
Una tabla que nos convierte en delfines
Veamos en qué consiste: básicamente, la idea es conectar una tabla a una manguera que, a su vez, se comunica con una moto acuática. Una idea que se hacía realidad a manos del piloto francés Franky Zapata, campeón de Jet Sky.
Zapata desarrollaba el invento que luego patentaría en su taller especializado en motos acuáticas. La “flyboard” o tabla voladora permite que una persona se propulse con la presión del agua que le llega a través de la manguera hasta a unos diez metros de altura, para luego dejarse caer y sumergirse como si de un delfín o un pez volador se tratara.
Controlado por el propio cuerpo
Los controles del ingenio nacen del cuerpo del propio piloto (o como quiera que se le llame a los practicantes de este deporte, si es que le han dado ya un nombre. De o ser así, desde aquí sugerimos el de “delfines”, que queda muy elegante). Los controles: lo chorros a presión que salen desde debajo de los pies sirven para dirigirse a uno u otro sitio. Los de las manos, para estabilizarse.
El ingenio permite realizar todo tipo de maniobras y filigranas sobre el agua. De hecho, ya se están celebrando las primeras competiciones oficiales. Entre ellas, el campeonato del mundo que se disputaba en Doha (Qatar) el mes pasado.
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